miércoles, septiembre 26, 2007

Homenaje a Ernesto "Che" Guevara para el 40 aniversario de su asesinato]

James D. Cockcroft

I

Hace 40 años caminaba
en el campo de Antioch College,
perdido en mis pensamientos…

Cuando me saludó en voz alta un colega desagradable,
un profesor jovial de psicología,
un fanático anticomunista.

"El Che Guevara ha muerto," me anunció con
satisfacción,
y mi corazón se cayó,
mientras mi cabeza se levantó.

Dije: "Verá usted que dentro de muchos años
todo el mundo se acordará del Che
como la figura más importante del siglo veinte."

El tipo me miró un larguísimo momento,
como si estuviera hipnotizado,
y contestó: "¡Carajo! Probablemente tienes razón."


II

Luego, leí en el diario del Che en Bolivia
cómo él no entendía por qué
cada vez que su grupo dejaba atrás al enemigo,
éste volvía repentinamente a estar tras él.

Él no sabía que investigadores de la Universidad de
Michigan,
pagados por el Pentágono,
habían descubierto como usar sensores infrarrojos
para detectar el calor del cuerpo humano a gran
distancia.

Así que inconscientemente el Che nos dejó otra
lección:
hay cosas que no podemos anticipar,
sin embargo debemos actuar
sabiendo lo que sabemos.


III

Y lo que el Che supo sigue
siendo verdad,
el enemigo de la humanidad
sigue siendo el mismo imperio.

"Dos, tres, muchos Vietnams"
ya existen en otras formas,
desde Iraq hasta Venezuela,
desde Mindanao hasta Bolivia.

El emperador sale para su
patio trasero y descubre la pobreza,
mientras docenas de miles lo ven desnudo
bajo la cubierta de igual número de fuerzas
policiaco-militares.


IV

Algunos pocos de la generación del Che
salieron de sus hogares para ir "on the road,"
pero solamente un puñado tuvo la valentía y sabiduría
de la juventud rebelde, de dedicarse al deber humano:
hacer la revolución.

No es un misterio la fama del Che,
ni el porqué de su comercialización,
ya que desde el viaje de Nixon a China
y las siguientes ventas de sacos estilo Mao
hemos sabido que el capitalismo consume al comunismo.

Che está presente en todas partes del mundo,
un símbolo de lo mejor del ser humano,
de los sueños, los principios de solidaridad,
el internacionalismo, la honestidad, la generosidad,
el actuar según el mejor análisis alcanzable,
para que se logren la justicia social y la paz
mundial.

V

El Che no fue sentimental cuando explicó que
el verdadero revolucionario está motivado por
profundos sentimientos de amor.
Lo sentimental, o mejor dicho lo heroico,
es vivirlo.

No es que seremos como el Che
sino que quisiéramos ser como él.
Por eso también el Che
representa lo mejor de la humanidad.

Hace 40 años caminaba...
y fuimos muchos caminando...
y muchos se cayeron y todos triunfaron.

Porque seguimos caminando,
juntos con nuestros muertos,
juntos con las nuevas generaciones
en rebelión, todas y todos
unificados en el espíritu del Che.

1 comentario:

parapiti pora dijo...

PARAGUAY:
Entre EL CHE GUEVARA Y LOS DÓLARES DE BUSH

por Luis Agüero Wagner(escritor paraguayo)
http://judasiscarioteenlaarenapolitica.blogspot.com

“Un guerrillero no muere para que se lo cuelgue en la pared” (Roberto Jacoby)

A cuarenta años de la relampagueante muerte física del mítico guerrillero argentino Ernesto Che Guevara, los falsos izquierdistas con apoyo mediático de la ultraderecha pro-imperialista y exponentes del clientelismo internacional con el cual el complejo IAF-NED-USAID mueve los hilos de las expresiones artísticas, políticas e intelectuales en Paraguay, ultiman el cadalso para su muerte metafísica con su “Semana del Che”. Nada más absurdo que un homenaje de favorecidos por agencias del imperio para quien hace medio siglo identificó al poder norteamericano como el enemigo global número uno de la humanidad, y a quien nada ni nadie irritaba tanto como el mercenario, posesionado como estaba de una causa con tanta potencia como para acabar coronando con un brutal y elocuente epílogo sus propias convicciones.
Nuestros exponentes locales, guevaristas de simulacro, más que el famoso lema marxisto-guerrillero “Patria o muerte ¡Venceremos!”, deberían adoptar el “Patria o muerte ¡Venderemos”, al estilo del sitio web “The Che Store” que acepta tarjetas de crédito VISA y ofrece todos los accesorios de vestuario para “tus necesidades revolucionarias”.
Sabemos que la cultura pop de la que somos consumidores viene arremetiendo contra el mensaje guevariano mucho antes que la marca de vodka Smirnoff, propiedad de una familia rusa zarista que debió huir a Estados Unidos con el advenimiento de la revolución de Octubre, adoptó el famoso retrato de Korda a sugerencia de una agencia de publicidad inglesa. Hoy, evidentemente, el mundo ha sido tan enjuagado por el marketing como para que una familia zarista -o beneficiarios de dólares de George W. Bush como los dirigentes de nuestro PMas-, y el célebre guerrillero comunista, confluyan en un trago aguardentoso a modo de armisticio dialéctico.
La leyenda del Che tiene muchos cultores que la asimilan más para conmover ocasionalmente relaciones interpersonales que para encender la lucha de clases, aunque unos pocos admiradores sinceros como Rodolfo Walsh, hayan tenido la integridad suficiente como para acusar la propia vergüenza de que Guevara haya muerto con tan pocos a su alrededor. Sin lugar a dudas nuestros héroes locales no se hubieran contado entre los leales en Valle Grande ni en La Higuera, incapaces como demostraron ser de la mínima entereza para rechazar los 127.000 dólares que George W. Bush, a través de la IAF, les facilitó para su activismo de “izquierdas”.
De pertenecer a la especie no se salvan los beneficiarios de USAID que militan en el movimiento Tekojoja, los filizzolistas a quienes bajo directivas del norte se les fue la mano con el arte abstracto expresionista en la vía pública durante su administración municipal, o los opinólogos seudo-izquierdistas que desde las páginas de la prensa maccartista cantan loas a los planes energéticos de W. Bush mientras nos presentan un mundo tiranizado sin lugar para el futuro, donde solo puede existir el consumo, aunque la mercancía a vender sea ocasionalmente el mismo CHE.
Es común que se crea que el traidor es indispensable para que se produzca el fracaso del héroe, pero por lo general fracasan las propias carencias, la propia hipocresía, los propios errores.
Ciro Bustos, artista que acompañó como guerrillero al CHE en su aventura boliviana y a quien muchos acusan de ser el gran traidor de la empresa, se ha defendido diciendo que la izquierda a veces confunde los roles con excesiva facilidad y cree aproximarse a la categoría de iglesia (las sectas luguistas lo confirman), instalándose allí con pretensiones hegemónicas, tanto que a veces también necesita del Judas alegórico, de carne y hueso, que justifique sus falencias y fracasos. La situación se complica en nuestro caso, cuando el Judas se hace necesario para alcanzar el éxito.
Adversarios ideológicos rechazan las ideas políticas de Guevara, pero con frecuencia comparten los valores que giran alrededor de su mito: revolución, coraje, solidaridad y sobre todo la coherencia. Me atrevo a decir que los admiradores de esta categoría son mejores que los otros, al reconocer que estar moralmente en lo correcto es, en última instancia, más importante que lograr una victoria. Algunas de las sectas luguistas que hoy se proclaman furiosas guevaristas han demostrado en los hechos estar dispuestas a renegar mil veces de lo moralmente correcto a cambio de alcanzar una victoria electoral que les permita acceder al zoquete.
La artista plástica Liliana Porter, cuyo sello son las ideologías y significados entrecruzados intencionalmente, llamó “Simulacro”a su obra donde un CHE de juguete orbita junto a Mickey y Donald, mientras el rockero argentino Moris lo asocia en una de sus letras con Drácula y King Kong.
Dentro del mismo contexto, la semana del CHE organizada por la izquierda purista del PMas es otro ejemplo de cómo el cinismo y la fortuna de un ícono lo pueden empujar a la ficción, sin lograr resignar su lugar en la verdadera historia.


EN TODAS PARTES SE CUECEN HABAS: CUESTIONARIO PARA LUGUISTAS.

Una prensa maccartista que los paraguayos heredamos de Stroessner pretendió hacernos creer que el obispo “de los pobres” Fernando Lugo era un candidato de la izquierda, como si la Iglesia Católica fuera referente de institución progresista. A ellos les planteamos estas interrogantes:

¿Es izquierdista Ricardo Canese (dirigente luguista) cuando defiende la política de biocombustibles de George W. Bush?
¿Alguno de los dirigentes luguistas protestó alguna vez por las injerencias de James Cason?
¿Recibe dólares de USAID la ONG “Gestión local” de Guillermina Kanonikoff y Raúl Monte Domecq?
¿Estuvo Camilo Soares en noviembre del año 2000 en un congreso financiado por la NED?
¿Fue o no publicitado Lugo por el diario ABC color, propiedad de Aldo Zucolillo, favorecido del agente de la CIA Leonard Sussman cuando era perentorio fabricar bien remunerados disidentes a la dictadura?
¿Firmó Julio Benegas, empleado de Zucolillo, un contrato con Bryan Finnegan ( de la AFL-CIO) el 21 de Setiembre de 2005?
¿Recibió la casa de la Juventud –cuna del PMAS- 127.000 dólares de IAF en el año 2004?
¿Puede ser de izquierda gente financiada por la NED, institución creada como alternativa a la CIA por el imperio?